domingo, 29 de agosto de 2010

La estabilidad en los días de invierno

ya ha pasado un buen tiempo desde que no escribía, son casi tres meses en que dejé atrás todo lo que significó este blog por 3 años y es que no estoy segura si sigue teniendo sentido escribir acá.

Hay una nueva etapa, completamente alejada de Dulzura, hombre que llenó mi corazón y cabeza de sensaciones y cuestionamientos impidiéndome sentirme segura junto a él. Es que ahora soy feliz y me parece cierto que los escritores necesitan esa melancolía para escribir, para volver a conectarse y poder trasmitir su mensaje.

Mi nuevo amor es tranquilidad, es un descansar abrazados sin preocuparnos por lo que pasa en el mundo, es la seguridad de que nuestro cariño y amor se mantiene como el calor que une nuestros cuerpos y que jamás habrá un mañana sin que hayamos vivido plenamente nuestro hoy. Sí, realmente siento que mi vida ha cambiado y que ya no echo de menos a Dulzura, aunque aún lo recuerdo, pero no pasa de ser una anécdota en mis conversaciones.

Estoy contenta y no espero nada, soy como la hoja que cae del árbol, me lancé por este amor con la idea de ir abonando diariamente para que se transforme en una bella planta que algún día será fuerte como un árbol y dará frutos.

Te quiero mi amor... y gracias por ser parte de mi nueva forma de ver la vida, eres mi mejor complemento y lo mejor de mi.






viernes, 11 de junio de 2010

La Dulzura de mirar esos labios por última vez

Es un momento relevante, más que sustancial, es el tiempo en que dejamos de mirarnos y encontrar al otro en los recuerdos. Tu voz es escuchada por otra, tus labios son devorados esperando encontrar ese punto de tensión y relajo.
Para que mentir, ya no somos los mismos, tus brazos dejaron de afirmarme y agarrarme fuertemente... tu deseo es suplantado por un otro... no volvió la misma sensación, de mirarte y sentir que no hay nada más que lo ke somos ambos juntos. Sigues ahi, pero 20 años luz, nada te roza, nada te daña, solo evitas volver a tocar esa cicatriz de sentimientos, de sufrimientos asociados a ella, nosotros y todos.
Arriba el sol, abajo el reflejo.... el paso ke dimos es causa y es efecto ( Gustavo Cerati, ¡¡¡sos increible!!! ) ya paso todo lo ke tenía que pasar, quiero desaparecer y hacerte desaparecer de paso, que todo mi mundo se reduzca a mi mirada perdida al atardecer.
Dulzura, así no más, ya no eres mi gran amor. El especial y primero en robarme el corazón, al que siempre esperé y deseé, quien podía completar mi mundo sólo con hablarme y con tu compañia.
Ya no eres lo suficiente, en el camino se separaron la sendas del amor y tú te volviste a encamirar lejos de mi calor, caricias sencillas, sin exigir, dispuestas a conocer y adentrarse en los recovecos de sus cráteres y fisura, de esas montañas cada véz más latas que derrumbaron el amor.
nunca olvidare mi imago de nosotros dos durmiendo, con mi cara sobre la tuya. será mi postal más bonita, la con que cumplimos nuestros viajes y vivimos un par de día juntos, felices, enontrándonos al pasar; acompañados por el mar, el viento y el sol... tu piel expuesta y dispuesta a sentir, uno más de esos miles de abrazos, masajes y besos; llenos de cariño (nada mejor).
es verdad... ya quiero nada, estoy a punto y mandando todo a la quebrada del ají... será el tiempo, sera mi ciclo, será que doy oportunidades que no me convencen , abro puertas por si acaso... veo que podría hacer.
Ya basta! ahora hago. Te genero como una imagen de mi pasado, ese primer amor que te enseña de la vida. sí, tu eras mi noción de tranquilidad y simbólismo... tal vez" a nuestro amor nunca podrán sacarlo de raíz" pero por lo menos ya no hay brotes.
aquí estas, en un simple escrito, como el último indicio de una vida amorosa inestable, desde ahora habrá apoyo y compañerismo... puro amosh!

un beso enorme... te quiero mucho, gracias por todo.