Me despegue del suelo y comencé a caminar, a unos 5 pasos estaba mi último indicio del amor, aquella dulzura que lleno mis tardes preprimaverales, que acompaño escasos momentos. Lo abandone entre las luces de la ciudad, de fondo el ruido de los autos que me llamaba a unirme a ellos. No podía creer lo que pasaba, camine cuadras pensando en el paso que habia dado, haciendome la idea de que se venían momentos dificiles, frios y duraderos. Pero en realidad, no sería así, ahora estare... volvere a observar el atardecer sin recordar abrazos y caricias, anudare mis problemas y los lanzare por la ventana esperando que el viento se lleve aquel hilo, tan liviano como tu último beso. Se que para ti esto no es tan grande como para mi, tu pretendes que volveremos a vernos, yo aunque te adore creo que mejor no, tal vez si estuviera con otro y tu mirada no fuera la misma podria ser... pero donde hubo tardes invernales una llama de cariño se mantiene. Desde aquellas luces y calles me despedi, dandole valor al viento, huyendo de los problemas, uniendome con la tierra. La lluvia nunca llegó y camine sola hasta llegar a un lugar mejor.
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